Hartmut

He llevado gafas con audífonos integrados en ambos lados durante décadas pero no estaba satisfecho porque los tenía que reparar frecuentemente. Cuando oí hablar de Bonebridge, me interesó mucho la idea ya que es el único implante de este tipo en el que todo el implante se coloca debajo de la piel.

Tras la intervención, adaptaron mi procesador de audio Amadé exactamente a mis necesidades y me sorprendió lo bien que me podía comunicar de nuevo con el resto de personas. Mi capacidad auditiva nunca había sido tan buena. La calidad del sonido es la mejor que he tenido en mis 60 años de pérdida auditiva.

Mi nuevo implante también es muy beneficioso en conversaciones y me puedo imaginar que mi audición será aún mejor si también tratase la pérdida de audición de mi oído izquierdo. También es muy positivo escuchar ahora mi propia voz mucho más clara, mientras que antes la percibía como un sonido débil.

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